Antes de conocerte me prometí que mi sonrisa no dependería de nadie más. Que no volvería a derramar ni una sola lágrima por ningún tío. Desde la última vez que me hicieron daño he caminado a base de pasos cortos, teniendo miedo a las desilusiones, a tropezarme con la misma piedra una y otra vez. A que me hiciesen daño... Pero contigo no sé que me pasó que borraste de mi todo lo pasado. Y allí lo dejaste. Cambiaste mi vida por completo. Me diste todo lo que buscaba y más. Me enamoré de ti hasta las trancas. Me hiciste olvidar todo lo que no paraba de sonar en mi cabeza una y otra vez. Y me agarraste la mano, y me diste la seguridad de que no la soltarías. De que si llegaste fue para quedarte por un largo tiempo. Me has dado los mejores momentos.
A veces me paro a pensar como empezó todo y me alegra verme en esos momentos de nuevo, recordarlo todo como si estuviera ahí. Fue todo bonito, mágico, increíble...
Ahora sé que no cambiaría nada de ti. Que me enamora cada centímetro de tu cuerpo: tu boca, tu pelo, tus ojos, tu cuello... Nadie ha entrado en mi vida como lo has hecho tú. Y ahora después de 1 año, 7 meses y 13 días... Sigues teniendo el mismo significado que desde el primer día en el que llegaste a ella... TODO.