Sal a la calle sin preocuparte por tus preocupaciones, disfruta los momentos más sencillos porque son los más significativos y siéntete afortunado de poder sentir y disfrutar de todo lo que te rodea, tu eliges el color con el cual ves la vida, la realidad es como es si le das una visión positiva los problemas o las situaciones que puedan existir se solucionarán de la manera más gratificante si por el contrario se la das negativa el problema se solucionará pero tu tiempo de preocupación lo habrás malgastado y si no se soluciona es porque supone un obstáculo con el que la vida te obsequia para que seas más fuerte y aprendas el juego, el juego de vivir.
martes, 10 de julio de 2012
No esperes más
Con la luz apagada, enciendo una lámpara y miro tu foto, sé dónde estás, me estás esperando en aquella roca que hicimos nuestra, pero ¿por qué esperar? no esperes a tenerme, apaga la luz de mi pequeña lámpara y llévame contigo, condúceme por el jardín de los sueños, por esos lugares insospechados que nunca me has enseñado, por los caminos de tu corazón, esos que tu bloqueaste y nunca nadie ha entrado, dime que me quieres, dime que me amas, soy la reina de tu cielo, la guardiana de tu alma...
jueves, 5 de julio de 2012
1 entre un millón
Hace
poco, leí que con 50 años habremos conocido a lo largo de nuestra
vida a unas veinte mil personas. Haciendo una regla de tres, obtuve
que un joven de 17 años, habría conocido aproximadamente a 6800
personas. Pongamos, que la mitad de esas personas, es decir 3400, son
hombres, y la otra mitad, mujeres. Y supongamos que de esos 3400,
solo un tercio están dentro del margen de edad en el que se incluyen
todas las personas con las que podríamos tener una relación. Es
decir, descartamos dos tercios, donde se encontrarían personas de
las que nunca podríamos enamorarnos (familiares cercanos, ancianos…)
Nos queda el siguiente número: 1133’3333… pero redondeando,
pongamos unas mil.
De todas esas personas, nos enamoraremos de una
sola… estamos hablando de 1/1000. Y a su vez, esa persona, se
enamorará de una sola entre 1000. De esta manera, la probabilidad de
que la persona de la que uno se enamora sea precisamente la persona
que se enamora de uno, es según las matemáticas 1/1000 x 1/1000, lo
que es igual a una posibilidad entre 1.000.000.
Así que, si se diera esa improbable situación de poder estar con la persona que quieres, si el destino ignorase 999.999 otras opciones y convirtiera esa probabilidad que había entre un millón, en un hecho, en una realidad… ¿qué sentido tendría no aprovecharla? ¿qué más da lo que venga luego? ¿qué importa lo complicadas que sean las circunstancias? Si lo más difícil, lo que tenía una posibilidad entre un millón de ocurrir...¡ya ha ocurrido!
Así que, si se diera esa improbable situación de poder estar con la persona que quieres, si el destino ignorase 999.999 otras opciones y convirtiera esa probabilidad que había entre un millón, en un hecho, en una realidad… ¿qué sentido tendría no aprovecharla? ¿qué más da lo que venga luego? ¿qué importa lo complicadas que sean las circunstancias? Si lo más difícil, lo que tenía una posibilidad entre un millón de ocurrir...¡ya ha ocurrido!
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